Saturday, July 03, 2004

Encuesta

La encuesta se basó en dividir a los cibernautas por sexo y edad: la mayoría de los que usan este medio periodicamente son hombres con una cifra del 70%. Estos, en un 60% menores de 20 años, usan internet para jugar en un 47%. Le siguen los que bajan y suben mails con 40%, mientras que el resto de las tareas solo suman un porcentaje que realizan mientras ejecutan alguna de las otras funciones mencionadas.

Por el lado de las mujeres, solo un 30% usan la internet a diario. Ellas usan en su mayoría el chat o los mails. Consultan guías de espectáculos o acceden para obtener información que utilizarán en sus estudios.

Wednesday, June 09, 2004

Comunicación Virtual

por Bonato Juan

Mi trabajo tratará de demostrar en que modo el fenómeno de la Internet abarcó la correspondencia entre las personas dejando solo para casos extraordinarios métodos arcaicos como el correo postal y hasta el mismo uso del teléfono.
Por otra parte, me propongo doblar la apuesta: ¿qué es lo que lleva a las decenas de chicos y no tan chicos a pasar tantas horas frente a los monitores en cada uno de los miles de ciber que tuvieron apertura en el nuevo milenio? ¿Es acaso otro fenómeno efímero el de los juegos en red como lo fueron el family game, el playstation y tantos otros artefactos de juegos virtuales que quedaron archivados en los armarios? ¿La internet llegó para quedarse o es solo el puente hacia otro medio de comunicación nuevo? O al verse saturada la tecnología tendrá un efecto boomerang que haga volver a los medios primitivos de correspondencia.
Ambos temas se complementan directamente al asumir que la novedad de los teléfonos celulares permite el envío de mails. Las distancias se acortan con las tecnologías pero a su vez los seres pierden identidad al destruir lugares de encuentros como bares, restaurantes y otros ¿es una nueva forma de socialización impersonal? La nostalgia me invade al preguntarme dónde es que quedaron las charlas de café.

Nudo y Conclusión

“Operadora, por favor...”

Los medios de comunicación han cambiado mucho desde la organizacióm del correo postal hasta nuestros días. Quizás nuestros abuelos nos hablen del teléfono como una novedad. Que cuando ellos eran chicos, éste era costoso y solo para unos pocos privilegiados; su forma de comunicarse con las personas, que no residían en una geografía cercana a la de su hábitat, era el correo postal. Éste podía demorar días o hasta semanas, en el mejor de los casos, hasta llegar a su destino.

En 1718, bajo el reinado de Felipe V, se organizó en España el correo como servicio oficial, pero fue en el siglo XIX cuando adoptó su actual estructura. Todo comenzó al aumentar las expediciones entre Madrid, la capital, y las principales ciudades españolas. A su vez, el ferrocarril y los buques de carga favorecieron la rapidez en el servicio, que a su vez se veía complementado por los telégrafos.

Con el descubrimiento de la electricidad en el siglo XVIII, se comenzó a buscar la forma de utilizar las señales eléctricas en la transmisión rápida de mensajes a distancia. Sin embargo, no se lograría el primer sistema eficaz de telegrafía hasta el siglo XIX, cuando en 1837 se hicieron públicos dos inventos: uno de Charles Wheatstone y William F. Cooke, en Gran Bretaña, y otro de Samuel F. B. Morse, en Estados Unidos. Morse también desarrolló un código de puntos y rayas que fue adoptado en todo el mundo. Estos inventos fueron mejorados a lo largo de los años.

A pesar de que la telegrafía supuso un gran avance en la comunicación a distancia, los primeros sistemas telegráficos sólo permitían enviar mensajes letra a letra. Por esta razón se seguía buscando algún medio de comunicación eléctrica de voz. Los primeros aparatos, que aparecieron entre 1850 y 1860, podían transmitir vibraciones sonoras, aunque no la voz humana. La primera persona que patentó un teléfono eléctrico, en el sentido moderno de la palabra, fue el inventor de origen inglés Alexander Graham Bell, en 1876.



Los primeros sistemas telegráficos y telefónicos utilizaban el cable como soporte físico para la transmisión de los mensajes. La primera emisión de radio tuvo lugar en 1906 en los Estados Unidos. En 1910, De Forest transmitió por primera vez una ópera desde el Metropolitan Opera House de Nueva York. En 1920 se crearon varias emisoras o estaciones de radio en Estados Unidos, y en 1923 se fundó en el Reino Unido la British Broadcasting Corporation (BBC). En 1925 ya funcionaban 600 emisoras de radio en todo el mundo. En la actualidad, casi todos los hogares de los países desarrollados disponen de radio.

A finales del siglo XIX se descubrieron diferentes métodos que conferían a la fotografía la ilusión de movimiento. En 1891, Edison patentó el cinetoscopio, máquina para proyectar imágenes en movimiento, que presentó en 1889. En 1895, los hermanos Lumière presentaron y patentaron el cinematógrafo, máquina que lograba proyectar imágenes en movimiento. A finales de la década de 1920, se añadió el sonido a estas imágenes en movimiento.

El sistema de transmisión de imágenes en movimiento está basado en varios descubrimientos. En 1926, el ingeniero escocés John Logie Baird utilizó este sistema para demostrar la transmisión eléctrica de imágenes en movimiento. Estos inventos propiciaron nuevos progresos en Estados Unidos, Gran Bretaña y Alemania. En Gran Bretaña la BBC inició la emisión de sus programas de televisión en 1927 con el sistema de Baird, y en 1937 se inauguró el primer servicio público de televisión de calidad. A finales de la II Guerra Mundial la televisión se adueñó de los hogares estadounidenses. El número de emisoras de televisión pasó de 6 en 1946 a 1.362 en 1988. En Gran Bretaña, a finales de la década de 1980, el pasatiempo más popular era ver la televisión, y el 94% de los hogares disponía de una televisión en color. En España, el 98% de los hogares tiene hoy un televisor.

Uno de los avances más espectaculares dentro de las comunicaciones —comunicación de datos— se ha producido en el campo de la tecnología de los ordenadores. Desde la aparición de las computadoras digitales en la década de 1940, éstas se han introducido en los países desarrollados en prácticamente todas las áreas de la sociedad (industrias, negocios, hospitales, escuelas, transportes, hogares o comercios). Mediante la utilización de las redes informáticas y los dispositivos auxiliares, el usuario de un ordenador puede transmitir datos con gran rapidez. Estos sistemas pueden acceder a multitud de bases de datos. A través de la línea telefónica se puede acceder a toda esta información y visualizarla en pantalla o en un televisor convenientemente adaptado.

El láser ocupa un lugar importante en el presente y el futuro de las comunicaciones. Los haces de luz coherente producidos por láser presentan una capacidad de transmisión de mensajes simultáneos muy superior a la de los sistemas telefónicos convencionales. Los prototipos de redes de comunicación por láser ya son operativos y puede que en el futuro sustituyan en gran medida a las ondas de radio en telefonía. Los rayos láser también se utilizan en el espacio en los sistemas de comunicación por satélite.




Entre cables, satélites y monitores nos encontramos los argentinos. Como decíamos en un principio, los ciber en el tercer milenio han invadido las calles de la cuidad de Buenos Aires. Quien no posee hoy una computadora en su hogar, no tardará, al salir a la calle, en chocar con alguno de estos lugares donde con solo unas monedas, podrá ser parte del mundo virtual. En la Argentina de los `90, con la convertibilidad, se ha avanzado mucho en cuestión de tecnología, llegándose a comparar con los países del primer mundo. Como todo lo que sube baja, la crisis trajo el cierre de industrias, cientos de miles de argentinos quedaron sin empleo. Los que no usaron la indemnización para comprarse un auto y trabajarlo como taxi o remís, los que no abrieron quioscos o pequeñas pimes, invirtieron en la instalación de cibers. Con una decena de computadoras conectadas a una alta velocidad, estos locales atrajeron la atención de muchos clientes que poco a poco fueron perdiendo el miedo a enfrentarse a una máquina, adaptándose así a esta nueva modalidad de comunicación virtual.

El mundo virtual es justamente un mundo aparte, paralelo si se quiere, al de todos los días. Decenas de personas se concentran en estos locales para desconectarse de la realidad y conectarse a un mundo ficcional. Es que los cibers ofrecen un amplio abanico de opciones para el cliente: según las encuestas que relicé, una amplia mayoría van para jugar en red, los que utilizan la WWW como una biblioteca universal de datos son una cifra muy baja del total pero forman un tercer grupo, los que bajan canciones en mp3, los que compran en tiendas virtuales como “De Remate” se pelean un cuarto puesto que se modifica por edades y sexo; y finalmente (en nuestra enumeración) quedan en segundo lugar los que mandan y reciben información vía mail. Es este último servicio el primero que atrajo la atención de los cibernautas. Portales tan importantes como hotmail, uol o yahoo entre tantos otros, permitieron la habilitación de cuentas personales de correo para cualquier persona cuyo único requisito es que solo disponga del acceso a alguna computadora. Los usuarios de éstos comenzaron a ver como un juego novedoso el hecho la comunicación masiva. Resulta común ver a quienes por primera vez se acercan a una computadora conectada en red, mandar mensajes por mails a su compañero sentado exactamente al lado de él.

Quienes dominan el arte de la internet,en su mayoría buscan comunicación constante con personas desconocidas en los chat que estos grandes portales ya mencionados abren bajo la denominación de salas, dividiéndolos por edad, sexo, o simplemente por temas de conversación (como fútbol o música). Los cibernautas a través de estas salas de encuentros conocen gente de otros países o ciudades muy distantes a las que ellos viven, se crean amigos que nunca conocerán personalmente (un 90% de los encuestados) y hasta llegan a llamarse cibernovios. Se ha inaugurado un código entre ellos que consta de caritas felices o tristes con el uso mismo de las teclas que forman el alfabeto:
=) contento
=( triste

Hasta los celulares han adoptado esta tecnología de los mensajes escritos. Un medio adopta al otro, el teléfono fue absorbido por la internet (¿o al revés?). Además, en los celulares más nuevos no solo se puede navegar sino que hasta se puede ver televisión. Pero, volviendo al tema de los chat, los cibernautas opinan que no ven nada de malo en pasarse tantas horas frente a las máquinas. Cuentan ellos que al imponerse estos centros, de alguna forma, cambiaron el tiempo que permanecían en sus casas frente al televisor por esta novedad de los monitores. “Es igual que cuando en casa hacía zapping: pasaba de canal a canal y como no encontraba nada que me gustase o me convenciera, volvía a empezar. Si alguno de los canales me llamaba la atención, me detenía, pero inmediatamente al llegar la publicidad seguía el recorrido” cuenta un muchacho que sacó turno para cuatro horas pagando por adelantado. Luego agrega, “en internet no tengo que ver lo que imponen, me meto en las páginas de los músicos que me gustan, bajo los videos y los veo sin tener que esperar, como en MTV, a que llegue después de esperar tres horas luego que terminen de pasar los que no me gustan”. Lo siguiente que se le preguntó fue que opinaban sus padres: “mi papá llega tarde de trabajar, comemos y salgo para el ciber. Mientras que mi mamá, también usa la internet pero desde la oficina, revisa los mails, y me reenvía los chistes que me pudiesen gustar”. La mayoría de los encuestados respondió algo parecido, sus padres prefieren que pasen las horas en un lugar seguro, con gente adulta que los controla y no que estén vagando por cualquier lugar. La mayoría de ellos hoy tiene celular, si sus padres necesitan saber donde están saben donde localizarlos. Si por estar tanto tiempo en cibers descuidan los estudios ellos vuelven a la explicación del tiempo de ocio mirando televisión. Además como la plata se la dan sus padres, tienen que llevar buenas calificaciones para que no le nieguen el dinero.




Tomá 50 ctavos para los fichines

En su mayoría jóvenes, se instalan en estas tiendas a jugar en red con personas que no comparten una distancia geográfica (real) cercana pero que gracias a la conexión que la internet le permite, participan en un mismo juego al mismo tiempo como si estuvieran juntos, al igual que lo hacían en el ya desaparecido Sacoa.
Ha habido una evolución en este aspecto en cuanto a la socialización impersonal. Juegos arcaicos invitaban a casas de videos juegos a competir contra las máquinas. Estos se encontraban en las avenidas o calles más importantes de Buenos Aires. Los sucesivos eslabones entre los que se encuentran las Commodore, las Atari, los Family Game, la Playstation fueron abriendo y cerrando a su vez etapas en la forma de participar en los videos juegos, es decir, la relación entre el jugador y la máquina, y más aún si le sumamos la relación con otros jugadores. Hacer un análisis de como afectó cada uno de ellos daría lugar a otros análisis complejos que acá no me propongo. La conclusión, es que todos ellos volvían el hecho de jugar hacia una acción solitaria, en que el jugador frente a la máquina podía estar horas demostrando su destreza, solo y en su casa, contra la inteligencia de la propia máquina. Alguien recordará el balero y me dirá que aquel juego también era una especie de solitario, es cierto que no son los videos juegos personales los que inauguraron este tipo de juegos con solo un participante, pero con aquél, el individuo era bien conciente de su soledad, mientras que con la máquina el jugador crea un competidor virtual que lo lleva a no sentirse solo, así supone una compañía irreal que lo aleja de buscar compañeros con quienes compartir un juego.

Con la llegada de los juegos modernos por internet, el jugador participa en forma distante pero real con otros jugadores. De alguna forma se replantea el accionar en grupo volviendo a lugares de concurrencia real y ficticia a la vez: esta paradoja se refiere a que pese que el jugador no está en contacto físico con los otros cibernautas (no los puede ver ni tocar), ellos existen y están participando en ese mismo momento desde otras computadoras. Una vez más es probable que el jugador no llegue a conocer personalmente a los otros participantes, pero ya no es una inteligencia artificial la que desafía a éste, sino que la computadora se ha vuelto a transformar en un medio para obtener la comunicación y no el fin mismo de ella.



Cafetín de Buenos Aires

Al comienzo del texto planteaba que la internet volvía impersonales las relaciones. Que destruía los lugares de encuentro entre las personas tales como bares y cafés. Estamos en un sistema capitalista y la ley de la oferta y la demanda es la que manda, no por capricho de alguien cierran cafetines históricos en donde se inspiraron talentos de la música popular Argentina como Discépolo o Troglio. Si estos cerraron es porque la gente ha dejado de concurrirlos. Ciertamente la internet, solo como el último eslabón hasta nuestros días, no ha hecho más que continuar un decaimiento de valores para abrir paso a otros nuevos. Valores en que la estética y las modas marcan los siguientes pasos a seguir. Lo virtual está hoy presente en todos los aspectos de la vida: mascotas virtuales (¿se acuerdan de esos llaveros que había que hasta alimentar para que no “fallezcan”?); webcam; celulares con cámara digital, un cartel publicitario de un teléfono celular de última generación dice: “LLAMÁ LA ATENCIÓN. Personal, la comunicación del momento”.
La internet es hoy un fenómeno popular en Buenos Aires y es casi imposible imaginárselo sin ella ¿alguien podía imaginarse hace tan solo cincuenta años a Buenos Aires sin sus típicos bares? Se han modificado los lugares de encuentro, se han reformado las relaciones entre las personas. Pero de esto no podemos cargar la culpa sobre alguien o algo. Quizás haya alguna tecnología en un futuro que nos haga recordar a los cibernautas como algo del pasado. Hoy los ex hippies de los setenta, que desde sus casas en countries manejan las acciones a través de sus celulares, nos recuerdan que el mundo gira, y pareciera que cada vez más rápido, hasta marearnos ¿alguien se atreve a decirme cómo será buenos Aires dentro de cincuenta años? Algunos hechos no han cambiado y parecieran que no se van a cambiar, por ejemplo los cibernautas no han abandonado el deporte, al salir de los ciber a veces van a buscar una pelota a la casa del que viva más cerca y de allí se van a la plaza. En cuanto a los que nunca les gustó el deporte y son más introvertidos, cambiaron los libros por la pantalla y lugares de encuentro como las bibliotecas por los ciber. Estos últimos ven en la internet un modo de socialización que antes les resultaba muy restringido, al entrar en salas de charlas culturales encuentran personas que comparten sus mismas pasiones sin importar la distancia geográfica.

“Ser o no ser” ¿se puede no ser parte del sistema? En fin, más tarde te mando un mail para arreglar por el partido del sábado con los pibes.